Roscón de Reyes sin amasado: fácil, esponjoso y sin complicaciones

Comparte esta receta
¡Evalúa esta receta! post

Si te gusta el roscón de Reyes pero te frena el amasado, este es tu roscón. No necesitas técnica, ni fuerza, ni robot de cocina. Solo tiempo y un par de reposos largos. El resultado es un roscón tierno, aromático y sorprendentemente esponjoso, perfecto si es tu primera vez o si quieres una versión más “sin drama”.

Este método se basa en algo muy sencillo: el gluten también se desarrolla solo si le das a la masa el tiempo suficiente. En vez de amasar durante minutos, hacemos una mezcla, dejamos reposar y damos unos pliegues suaves (opcional, pero ayudan). Es de esas recetas que te reconcilian con la repostería casera.

Si todavía no has preparado el roscón, aquí tienes la receta tradicional de roscón de Reyes que sí sale bien, con todos los trucos para que quede esponjoso antes de rellenarlo.

Qué es un roscón de Reyes sin amasado

Un roscón sin amasado es un roscón en el que no trabajamos la masa con fuerza ni durante mucho tiempo. En lugar de eso, usamos reposos para que la harina se hidrate bien y el gluten se forme de manera natural. Lo que “pierdes” en rapidez lo ganas en tranquilidad.

Para quién es esta receta

  • Si es tu primer roscón y quieres minimizar riesgos
  • Si no te apetece amasar o no tienes experiencia
  • Si no tienes robot de cocina
  • Si prefieres organizarte con reposos largos (ideal en invierno)

Ingredientes del roscón sin amasado

Los ingredientes son prácticamente los del roscón tradicional. La diferencia está en el método.

  • 650 g de harina de fuerza
  • 250 ml de leche entera
  • 120 g de azúcar
  • 120 g de mantequilla en pomada (muy blanda)
  • 2 huevos medianos
  • 20 g de levadura fresca (o 7 g de levadura seca)
  • 1,5 cucharadas de agua de azahar
  • Ralladura de naranja y limón
  • 1 pizca de sal
Consejo: al trabajar con reposos largos, usamos un poco menos de levadura que en el método clásico para evitar sabor fuerte.

Paso a paso del roscón sin amasado

1) Aromatiza la leche (rápido, pero marca diferencia)

Templa la leche (solo templada) y añade la ralladura de naranja y limón y el agua de azahar. Deja reposar 5–10 minutos. Así el aroma queda más redondo.

2) Mezcla la masa

En un bol grande mezcla harina, azúcar y sal. Disuelve la levadura en la leche templada aromatizada. Añade huevos y leche poco a poco y mezcla con cuchara o espátula hasta integrar.

Añade la mantequilla al final (en 2–3 tandas) y mezcla hasta que no se vean “trozos” sueltos. La masa será pegajosa y poco uniforme: es normal.

Importante: no añadas harina “para que no se pegue”. En el roscón, eso suele acabar en miga densa.

3) Primer reposo (autólisis)

Cubre el bol y deja reposar la masa 30–45 minutos. Este reposo hidrata la harina y empieza a dar estructura sin tocar nada.

Leer  Cuánto dura el Roscón de Reyes y cómo conservarlo correctamente

4) Pliegues suaves (opcional, pero muy recomendables)

Con las manos ligeramente húmedas, haz 3–4 pliegues: estira un lado de la masa y dóblalo hacia el centro. Repite alrededor del bol.

Consejo: no es amasado. Son pliegues suaves para ayudar a que la masa gane tensión y luego suba mejor.

5) Primera fermentación

Cubre el bol y deja fermentar hasta que la masa doble su volumen. En invierno puede tardar 3–4 horas. Si tu cocina está fría, ponla en el horno apagado con la luz encendida.

Error común: cortar la fermentación “porque ya es tarde”. Si no ha doblado volumen, todavía no está lista.

Fermentación y tiempos reales (sin engaños)

  • Primera fermentación: 3–4 horas (aprox., depende del calor)
  • Segunda fermentación: 1,5–2,5 horas
  • Total: es una receta de paciencia, pero sin esfuerzo

El roscón sin amasado queda especialmente bien si no luchas contra el reloj. Si tienes dudas, espera un poco más.

Cómo formar el roscón sin desinflarlo

Vuelca la masa sobre una encimera ligeramente enharinada (muy poca harina). Haz una bola con suavidad y forma la corona abriendo un agujero en el centro y estirando poco a poco.

Importante: forma un roscón grande. Si queda muy cerrado, al crecer en el horno se deformará.

Coloca el roscón en la bandeja con papel de horno, cúbrelo y deja fermentar de nuevo hasta que se vea claramente más grande y esponjoso.

Decoración y horneado

Pincela con huevo batido y decora con fruta confitada y azúcar humedecido (azúcar con unas gotas de agua). Hornea a 180 ºC (arriba y abajo) durante 18–22 minutos.

Errores comunes (y cómo evitarlos)

  • Se queda denso: exceso de harina o fermentación corta.
  • No sube: frío o levadura inactiva.
  • Se abre en el horno: segunda fermentación insuficiente.
  • Sabor fuerte a levadura: demasiada levadura o reposos muy cortos.
Importante: si tu roscón no sube, casi siempre es por temperatura o tiempo, no por falta de ingredientes.

Aquí tienes una guía clara con errores y soluciones: por qué no sube el roscón de Reyes.

Y si te gusta la repostería casera y las recetas explicadas sin prisas, en recetadebizcocho.club tienes más ideas dulces sencillas para cualquier momento del año.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer el roscón sin amasado de un día para otro?

Sí. Puedes hacer la primera fermentación en la nevera toda la noche. Al día siguiente, deja que la masa se atempere, forma el roscón y haz la segunda fermentación.

¿Necesito robot de cocina?

No. Esta receta está pensada para hacerse con cuchara/espátula y reposos.

¿Queda igual que el roscón tradicional?

No es idéntico, pero queda muy tierno y esponjoso. Para muchas personas, incluso más fácil de repetir cada año sin estrés.

Si prefieres el método clásico, aquí tienes la receta tradicional de roscón de Reyes que sí sale bien.

Otras recetas que te van a encantar:

Leave a Comment