Con el tiempo entendí que el roscón no falla porque sea difícil, sino porque nadie te explica cómo debe comportarse la masa. En este artículo tienes la receta tradicional de cómo hacer uno que sí me funciona, pero sobre todo los detalles reales: qué mirar, qué tocar y cuándo esperar.
Ingredientes del roscón tradicional

Antes de empezar conviene dejar algo claro: el roscón es un bollo enriquecido y los ingredientes no admiten demasiadas trampas. Cambiar uno clave suele notarse en el resultado final.
- 650 g de harina de fuerza (¡imprescindible que sea este tipo!)
- 250 ml de leche entera
- 120 g de azúcar
- 120 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 2 huevos medianos
- 25 g de levadura fresca (o 8 g de levadura seca)
- 1,5 cucharadas de agua de azahar
- Ralladura de una naranja
- Ralladura de un limón
- 1 pizca de sal
Importante: usar harina normal suele dar como resultado roscones compactos. La harina de fuerza aporta estructura y esponjosidad.
Paso a paso del roscón de Reyes
1. Aromatizar la leche
Calienta la leche solo hasta que esté templada. Añade la ralladura de cítricos y el agua de azahar y deja reposar unos minutos. Este paso parece menor, pero marca mucho el aroma final.
2. Preparar la masa
Disuelve la levadura en la leche aromatizada. En un bol grande mezcla la harina, el azúcar y la sal. Añade los huevos y la leche poco a poco. Al principio la masa será pegajosa y desordenada: es normal.
3. Amasado (el punto clave)
Incorpora la mantequilla en varias tandas y amasa con paciencia durante 10–15 minutos. La masa estará lista cuando esté lisa, brillante y elástica. Si se pega un poco pero se puede manejar, va por buen camino.
Aquí viene uno de los grandes errores: añadir harina antes de tiempo. Si dudas, amasa un poco más.
4. Primera fermentación

Forma una bola, colócala en un bol ligeramente engrasado y cúbrela bien. Déjala reposar en un lugar templado hasta que doble su tamaño. Este proceso puede tardar entre 2 y 3 horas según la temperatura.
5. Formar el roscón
Desgasifica la masa suavemente, sin aplastarla. Haz un agujero en el centro y ve estirando poco a poco hasta formar una corona amplia. Mejor que sobre espacio: en el horno crece bastante.
6. Segunda fermentación
Coloca el roscón en la bandeja de horno, cúbrelo y deja fermentar de nuevo. Esta fase es clave para una miga ligera. El roscón debe verse claramente más esponjoso antes de hornear.
7. Decorar y hornear
Pinta con huevo batido, decora con fruta confitada y azúcar humedecido. Hornea a 180 °C durante 18–22 minutos. Si se dora demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio.
Trucos clave para que el roscón quede esponjoso
- El frío es el mayor enemigo de la fermentación.
- La masa debe sentirse viva y elástica.
- Respeta los tiempos, incluso si tienes prisa.
- Es preferible quedarse justo de horno que pasarse.
Errores comunes al hacer roscón
- No sube: levadura en mal estado o ambiente frío.
- Queda seco: exceso de harina o de cocción.
- Sabe a levadura: fermentación demasiado corta.
- Se abre en el horno: segunda fermentación insuficiente.
Cómo rellenar un roscón de Reyes
Nunca rellenes el roscón en caliente. Cuando esté completamente frío, córtalo con un cuchillo de sierra y rellena con cuidado.
- Nata montada
- Crema pastelera
- Trufa
- Chocolate
¿Se puede hacer el roscón de un día para otro?
Sí, pero sin rellenar. Hazlo con tranquilidad el día anterior, guárdalo bien envuelto y rellénalo justo antes de servir.
Conservación y congelación
A temperatura ambiente aguanta bien uno o dos días. También puedes congelarlo sin rellenar hasta un mes. Para consumirlo, deja que se descongele lentamente.
Variantes del roscón de Reyes
- Roscón fácil sin amasado largo
- Roscón sin azúcar
- Roscón sin gluten
- Roscón con masa madre
Preguntas frecuentes
¿Qué levadura es mejor para el roscón?
La levadura fresca es la opción tradicional, pero la seca funciona igual si usas la cantidad correcta.
¿Por qué mi roscón sabe poco a azahar?
Depende mucho de la marca. Añade poco a poco hasta encontrar el aroma que te guste.
¿Puedo hacer medio roscón?
Sí, dividiendo todos los ingredientes exactamente a la mitad y reduciendo ligeramente el tiempo de horno.
Consejo final: el roscón perfecto no se logra a la primera. Se consigue observando la masa, corrigiendo errores y repitiendo cada año.

